En el año 2000, me encontraba viajando por América, grabando programas para Zona Infinito... Llegamos a Perú, con algunos problemas técnicos y aduaneros, hasta que alcanzamos El Cuzco. En el aeropuerto fuimos recibidos por Erna Acuña y por un desconocido que nos serviría de guía. Pese a su aspecto hosco y puntillosamente ataviado para la expedición, dijo algo muy interesante para el momento... "Vayan al hotel, tomen un té de coca y duerman un par de horas".
Eso sonó muy bien para mí ya que estaba agotado, y la altura me cansaba aún mas.
Horas después y ya mas compuesto nos presentaron. El individuo en cuestión era Javier Peralta Ramos, quien nos guiaría todos esos días en Perú, con maestría y buena voluntad.
Luego de varias experiencias energéticas muy potentes nos despedimos en Perú y quedamos en vernos en Argentina. Uno o dos años después, nos volvimos a encontrar en Capilla del Monte, Provincia de Córdoba, Argentina, sumándome a un grupo de caminantes de montañas y amantes de La Tierra. Fueron muchas experiencias invalorables; reencontrándome con viejas almas con las que ya había transitado la tierra en otras vidas...
Gracias a Javier, aprendí a ver muchas cosas ocultas; puertas dimensionales, bolas de energía en el cielo nocturno y amor muy presente, en cada uno de mis compañeros y compañeras...
Vivir esas experiencias me activaron la parte de realizador, de comunicador y sobre la base de una idea de Javier, nació "Tierra Sagrada", este hermoso proyecto que se está moldeando desde hace varios años... Y cada día es un paso más para verlo hecho realidad!
Tierra Sagrada es un viaje iniciático por toda América, desde Usuahia hasta Alaska, visitando los lugares energéticos y sagrados de América, traduciendo e interpretando la sabiduría ancestral de los pueblos, los animales y las plantas que tienen tanta información que la humanidad ha perdido...
Mientras desarrollaba este proyecto fue haciéndose clara una imagen de la humanidad que es la siguiente: durante miles de años hemos caminado a oscuras en una cueva fría y húmeda; asustados por cualquier cosa, especialmente de la muerte y del dolor, y sin miras de enconrar la salida... Hoy, hemos adquirido una linterna y donde quiera enfoquemos encontraremos maravillas, amor y sabiduría y descubriremos muchas herramientas para transitar mejor nuestro camino hasta el final de la cueva; y así poder salir de una buena vez a la luz del sol, a la luz de Dios!
Que así sea!
Ahora, luego de una inspiración profunda, los invito a ver un poquito de Tierra Sagrada. |