Hace varios años, Carlos Garófalo, un excelente músico y amigo, me invitó a una Energetización… “Y eso qué es?, le pregunté… “Vos vení y ya te vas a enterar” me respondió herméticamente. Y la curiosidad me hizo morder el anzuelo.
Era de tarde, en un departamento pequeño, en Caballito, donde un grupo numeroso de gente nos sentamos en el piso. Frente a nosotros, una señora vestida con una túnica, comenzó a recitar el Om, con una voz tan clara y potente que me sobrecogió… Luego de ella todos repetían y supuse que era lo que había que hacer. Luego de un rato de pronunciar el sonido original sentí cómo si algo destornillara mi interior y lo elevara a unos metros por sobre mi cabeza… Me asusté un poco; la sensación era muy extraña pero de alguna forma, placentera.
Salí de allí sabiendo que era otro, o que en mí había mas de lo que conocía o había imaginado alguna vez…
Tiempo después, regresé a ver a esa mujer a la que todos llamábamos Shivamai, creadora de la Fundación Pratibha, para el Desarrollo Integral del Hombre. Shivamai era una maestra de Maha Yoga, discípula de Swami Muktananda; y es el día de hoy que apenas vislumbro la energía de resonancia proveniente de tal linaje. Con ella, y un grupo de gente que fui conociendo en mis esporádicas visitas a cantar mantras, otra parte de mi ser se alimentó de la mas pura energía espiritual y todavía recuerdo sus palabras que pronunciaba con una cálida sonrisa, cada vez que me veía: “Otra vez por acá, vos?” Y se largaba a reir con una carcajada prístina y acogedora….
Shivamai dejó su cuerpo físico en enero de 2001 y este año de 2007 tuve el honor de editar un documental de homenaje que la Fundación Pratibha dedicó a ella y a sus enseñanzas.
Con todo amor y respeto, les presento a Shivamai. |